viernes, febrero 17, 2012

TESTAMENTO DEL AÑO VIEJO 1976

Este documento es transcripción exacta del original elaborado a máquina de escribir cuando todavía las maquinas tenían cinta y tipos de impacto, en la casa de mi tía Gloria Insuasty en diciembre de 1976.


Yo, año de 1.976, mayor de edad vecino de 1a cíudad, nacido en el mundo, corregimiento del universo; en pleno uso de mis facultades mentales, y viendo próximo el fin de mis días y esperando que mis abundantes bien s queden repartidos en la mejor forma entre todos mis hijos y que a bien acojan porque esta es mi última 1a voluntad y si algún descontento queda, que esperen el testamento de mi sucesor; yo a 1a medida de mis capacidades, y por los méritos a que han hecho procedo a repartición y cada uno, procedo a la repartición de mis bienes.

A mi querido Pasto, tan prolifero de centros de educación superior unas cuantas Universidades para contrarrestar esta gran abundancia. Además unos cuantos baches que buen falta le hacen a sus calles.

A mi Nariño durante e1 año venidero temperatura y presión altas para que se esponje la frontera con su gran vecino el Ecuador y aporte mas beneficios a los ya aportados durante los años anteriores, y un Jumbo 474 para que utilice en sus amplios aeropuertos.

A mí querida Colombia ya que tantos beneficios y buenos resultados arrojo el mandato claro otro nuevo mandato de hambre.

A mi querido continentito Americanito, un nuevo Franklin Delano Roosevelt con una nueva política de1 buen vecino.

Al mundo, que suba el índice de explosión demográfica para que vengan nuevos hombres a darnos una manito. Además descubrimientos petrolíferos en la luna para que vengan a aumentar su caudal energético y otras cuantas chucherias, inflación, soborno, alto costo de la vida, demagogia, guerra fría y que la tercera guerra mundial y mas hombrecitos de color azul celeste.

Al sardino de la familia, mi Luisito Migue1, un sillón mecedora con radio incorporado sintonizado en todos los noticieros para que sus horas sean mas placenteras sabiendo del tan convulsionado mundo y además un encendedor automático.

A mi Margarita, .mi adorable florecita, una beca en School Catambuc especializada en memoria y como triunfar en la vida.

Al flaquito Carlitos, para contrarrestar su insomnio y su pavor a la cama le dejo mi colección de discos Rokc y salsa.

Bétty un público exquisito y paciente para que escuche sus discursos de reprimenda de cabo a rabo, claro que son sordos y para les pagan.

A mi Luchito, otro de mis flaquitos, un tonel de plus forma a con 1a única condición de que lo comparta y lo administre entre todos los que adolecen su mismo mal y en vista de los buenos resultados de la Reforma agraria y utiliza do el trafico de influencias licitas, lo envio a emplear para buenos fines las regiones aledañas a la tierra pero además antes de hacer es corto viaje tiene que darse un pasadita por Taznnque expropiando este pequeño latifundio para que aporte beneficios a esta familia Insuasty.

A su media naranja por observaciones realizadas por este observador ha de esclarecerse que el mal ha sido contagioso, es así que la mayoría. de la familia Insuasty adolece de este mismo fenómeno patología la flacura, por tanto las cantidades exorbitantes de vermífugo del sotano se lo dejo a ella para que le de buena utilidad y si Logra contrarrestar su mal, el sobrante lo distribuya entre los mas contagiados como son mi Luchito, mi Carlitos, Mí Raulito y todos los demás.

A mi Lucnito Eduardo, el alto, el acromegálico de la familia, el mas desquiciado, el Científico, como no le gusta leer, le dejo una colección de Condorito y unos zapatos Kun-fu.

A Alfonsito el abstemio gitano, un carromato, un galón de Wisky y un gotero, me explico: el carromato para sus próximos desplazamientos con su familia gitana, el Wisky para que deje de ser zanahorio y se tome sus traguitos de vez en cuando y el gotero como no le gusta el alcohol para que se lo tome a gotas.

A Yolitica que es la excepción y de verdad que si esta gordita una vacuna antiflacura para que no se contagie; una orden para que invite a almorzar al reducida familia Insuasty para que haga un poco de dieta pensando en el gasto y una fi1iacion en la UNO claro que todo esto lo podrá realizar "CUANDO LE PAGEN”

Ahora a los ausentes

A mi Ignacio otra esposa
A Raúl un s vacaciones pagadas en Pastobeach.
A mi Elisa un carro a ver si se anima a regresar,
A los que no pudieron venir la familia Villota Insuasty, unas cuentas de valor constante en UPAC.

A los siempre presentes los hijos de mi A1fonso, una invitación a los Barri1es.

Ahora a. los más viejitos de la Insuastada.:
A Miryam, un catálogo de nombres para que escoja el d su futuro hijo y a Vicente un triciclo para que todos los días pueda venir de Tangua a ver a sus hijos y a su espoasa.

A Dorita, una cuenta corriente a ver si así deja de ser tan manirota y una corona de azahares, para Mayorga.
Á Fabiola, simp1emente le dejo un bachillerato a corto plazo.
A Rudy, una bolsa de po1ietileno para que recoja las lagrimas en el momento de la despedida y un bastón de mando por sus nuevos aires.
A Paty, la de mejor genio, un chapu1ín colorado.
A Bibi, las mas seria, un curso para que venza los complejos y la timidez.
A Fátima como es tan modesta y tan poco vanidosa, una colección de espejos para que decore su cuarto a ver si alcanza a mirarse en un espejo.
A mi Yamile y a mi Pilo un Gato.
A mi Fernandina, la mas viejita de todas y la mas formal, un collar con bozal y cadena.
A mi Carlitos Junior el pacifico, un curso intensivo de karate él ya sabe por qué
además un visita la doctor Aslam.

A mi Osquitar un smoking, argollas de matrimonio y un viaje d bodas y para que no se aburra un libro de poesías de Cachiri.
Á mi Raulitico, mi monito, churocito, unas rodilleras para que no se rompa los bluyines cuando vaya a pedir cacao a su novia en Bogotá.
A mi Omarcito, e1 próximo primer pedagogo de la familia un pizarrón y un frasquito de pachuli.
A mi adorado Gaby, un pirógrafo que le regalara su tia Yoly cuando le pagen.
A mi Osquitar Villota, que le quiten la adrenalina para que se le quite un poquito el valor.
A mis queridos vecinos todos los de1 barrio, una inyección antí- rabia para contrarrestar los efectos que les causa la pata de1 Obrero.

Todos estos son mis deseos y espero se cumplan al pie de 1etra pero antes quiero repartir lo que me queda en efectivos y son todas mis deudas para se repartan entre todos sin pelear.
Con esto hijitos míos me despido vivan tranquilos y recen por mi descanso y que mi reemplazo les de a todos mucha felicidad.
1.976

lunes, diciembre 27, 2010

Don Gilberto, Mi suegro


Tal vez el recuerdo mas lejano y el mas bonito de mi relación con don Gilberto el sea el momento de pedir la mano de mi esposa, la que en ese momento era también mi jefe (bueno, si esta bien, sigue siéndolo) la que nunca quiso ser mi novia y por ello el conocimiento de la familia Ceballos era para mi muy exiguo, mis anteriores contactos con Don Gilberto habían sido, si acaso un saludo cordial pero lejano, un buenas noches señor, Buenos días caballero, mi única referencia de el, habían sido las largas conversaciones acerca de la familia que habíamos tenido con Gloria Inés, que a la postre nos llevaron a que decidiéramos unir nuestras vidas (afortunadamente para mi), este largo exordio para explicar que el momento de pedir la mano de la que ahora es mi adorada esposa, no era cosa fácil, me habían invitado a un almuerzo preparado para la ocasión (calabazas, que ironía!!!) tenia que enfrentarme a la familia la que para mi era como un monstruo de 6 cabezas (siguen siendo, haber si uno comete un error, en la mesa con todos y lo que pasa, jaja), tratar de explicar que pretendía llevarme la joya de corona si saber como iba hacer para mantenerla y cuidarla eran los pensamiento que por mi atemorizada cabeza pasaban.

Afortunadamente para mi, al llegar a la casa de Quinta Paredes, que antes en el taxi, del mismo temor, había dicho Paulo Sexto, equivocación que demoró e incremento los nervios y el precio de la carrera, el monstruo (los Ceballos) salían con Nandin para el Neusa (Ufff, 4 menos y los mas peligrosos) para completar mi cuñada me pidió el favor de acompañarla a lavar su Renaul 4 cosa a la que accedí, casi exigí, pues a Luz Helena era la única persona de la familia con la que había tenido contacto (ya era mi aliada) la conocía y además habíamos simpatizado (ahora es mi adorada madrina y comadre) en el lavadero por fortuna para mi, el proceso de limpieza fue bastante lento, pero como dice el adagio no hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague, el temido momento llegó.

Me sentaron en la cabecera norte de la mesa, la sur la ocupaba, como siempre el que iba a ser mi suegro y a quien yo debía explicarle mis pretensiones, a su derecha la señora Nelly mi suegra y a su izquierda se sentó mi futura esposa; mas cerca de mi Luz Helena, quien es la que refiere que los alimentos que salían del plato que me habían servido, nunca alcanzaron a llegar a mi boca, por el temblor de mi mano, yo la verdad no me acuerdo, la conversación se desarrollaba sobre nuestro trabajo en la Universidad de la Salle y sobre la reciente celebración de cumpleaños de don Gilberto.

Cuando el Señor me dice: “¿y tu que, viniste a celebrarme el cumpleaños atrasado? Yo no supe que responder, allí si se me regó la poca comida que estaba en el cubierto.

La que salio a mi rescate ante mi aterrado silencio, fue mi princesa, quien le explicó que no, que estaba allí para solicitar su bendición para la decisión que ya habíamos tomado, que no era la cosa de locos, que si lo parecía, que en fin… entonces con una gran carcajada el SEÑOR dice “denle un aguardiente a este hombre que se va a morir, no mijo a esto no se viene a palo seco”, efectivamente me alcanzaron el aguardiente que tomé de solo trago y la situación se relajó.

Don Gilberto será siempre para mí el ser vital que es capaz de jugar un partido de micro y luego ponerse a arreglar el jardín, el que es capaz de igualarse al más pequeño de sus nietos para jugar sobre el piso, el eximio cantante de tangos, el único entonado de la casa, el tramposo ganador de juegos de mesa, en ultimas el ser vital.

jueves, abril 29, 2010

Beso


Hace mucho que no actualizo este sitio, sea la ocasión para recordar un bello momento de mi vida.

Para algunos besar a una mujer con aliento a cigarrillo podrá ser desagradable, anti higiénico y hasta despedidor, para mi es todo lo contrario, es lo mas erótico que me pude suceder la razón es por lo que sigue:

Dicen que el primer amor no se olvida nunca , conmigo eso es cierto, retorna a mi memoria de manera vivida casi como si hubiera sido ayer el primer beso de amor que recibí en mi adolescencia, la autora de ese bello atentado era mayor que yo, una compañera de estudio de mi hermana mayor que siempre me encantó pero a la que veía como un imposible, como esas hermosas muñecas que se admiran a través del vidrio de las vitrinas de los almacenes de juguetes en la navidad. Algo que nunca ni siquiera soñaba con tocar.

El día en mención estaba ella fumando sus primeros cigarrillos y sin mediar palabra o algo que me advirtiera lo que iba a suceder, me besó, con un beso profundo, largo con lengua. Y yo quede paralizado, ella solo se sonrió y me dejó allí sin saber que hacer o que decir.

Por eso cuando beso a una mujer oliendo a cigarrillo evoco ese momento que se quedo grabado en mis ser como las tallas de piedra de los hipogrifos.

martes, marzo 10, 2009

exégesis


El poeta leia en voz alta (...). Cuando terminaba un poema se oía el aplauso del público, tan tenue y tan desganado que casi podia tomarse como una desaprobación.

El hombre no se conforma con ser el animal más estupido de la creación; encima se permite ser el único ridiculo.

MONTERROSO, Augusto, Movimiento perpetuo (1972).


La palabra Exégesis significa "extraer el significado de un texto dado"es un concepto que involucra una interpretación crítica y completa de un texto. La exégesis suele ser contrastada con la eiségesis, que significa insertar las interpretaciones personales en un texto dado. En general, exégesis presupone un intento de ver el texto objetivamente, mientras que eiségesis implica una visión más subjetiva.

viernes, febrero 20, 2009

Emperifollarse


Encontré una explicación plausible del dicho “a esa mujer le dicen “perejil”
Esta en todos los platos pero nadie se la come
El verbo emperifollarse, de uso coloquial, se emplea con el sentido de 'adornarse con profusión y esmero' y es equivalente a emperejilarse.
Bueno, es equivalente, puesto que ambos verbos provienen de los nombres de dos vegetales entre los que hay cierto parentesco: el perifollo y el perejil.
El perifollo es, como el perejil, empleado como condimento, pero también como adorno de ciertos guisados, razón por la cual, en el primer diccionario de la Academia aparece descrito, además de vegetal, como 'nombre vulgar de las cintas y otros adornos vistosos que se ponen las mugeres' (La g corresponde a la grafía del español del siglo XVIII). Antiguamente, el perifollo se llamaba cerifollo y se cree que la p inicial se haya incorporado por influencia de perejil.
O sea cuando ellas se emperifollan lo que buscan es quedar como el perejil.

lunes, junio 16, 2008

La plaga







Por: Gloria Inés Ceballos.



Estoy en el cuarto piso, frente a la ventana de mi casa, observando el parque. Llega un joven vestido de overol y un perro amarillo, la raza, para mi la marca, no la se, pero creo que es bóxer. Él lleva en las manos una revista y la correa del perro, que por supuesto, está suelto. Mientras el animal hace popó en el pasto, el muchacho solo se interesa en lo que está leyendo. No ha traído ni bolsa, ni pala para recoger los deshechos. Sigue caminando y el perro va detrás.

Por una esquina aparece una empleada doméstica, con su delantal puesto y dos perros, ¿siberianos?, amarrados y sujetos de cada una de sus manos. Uno de ellos lleva un cono plástico en la cabeza, seguramente para impedirle rascarse, ¿o para que no muerda? A veces soy ilusa.

Más tarde aparece una señora que viene al parque dos veces al día con un perro de moda, “el labrador”. Trae juguete para lanzar y bolsa para recoger el popó. Ella tira la pelota y pone al perro a correr. Luego llega una señora de edad con un perro pequeño que tiene puesto un vestido, como un pijama. Seguramente le sirve para calentarse, pero ¡qué feo se ve!. También aparece un señor jubilado, aparentemente, con dos perros negros a los que han llevado a la peluquería para motilar dejando el cuerpo casi sin pelo y las patas peludas. Cruzan la acera con las correas y las suelta al llegar al parque.

En algunas ocasiones se encuentran varios animales de distintas razas, grandes y pequeños. Se olfatean, se dan la vuelta y se ladran. Cada uno reclama el espacio, ¿o el poder?, pero se muestran los dientes y se enfrentan. A veces sus amos los retiran, en otras conversan y se hacen amigos.

Un día, hace algún tiempo, decidí pasar por el parque para acortar camino y preciso, un perro se me vino corriendo. No se de dónde salió, ni a qué hora se me arrimó. Solo se que lo sentí enterrando sus dientes en mis piernas, escuché su respiración jadeante y sentí su calor desagradable, su piel contra la mía, su presencia imponente y el miedo me dominó. Perdí el sentido y me desconecté porque me sentí sola, desprotegida, indefensa, atacada, agredida por un animal que pudo ser controlado por su dueño y no lo hizo.

La impotencia se confrontó con la ira, la indefensión con la pelea por mis derechos, el temor por el grito de mi voz en contra de la indeferencia de muchos dueños de perros que creen que todos los humanos debemos querer los animales, solamente porque son sus mascotas y para ellos “no hacen nada”, porque ninguna de las veces que he dicho “por favor amárrelo que me da pánico”,han respondido algo diferente a “tranquila que no hace nada”, como si las solas palabras pudieran tranquilizarme.

No. Para mi son una plaga que aumenta en la medida en que se está volviendo cada vez más chic tener un perro como mascota, en cualquier parte, no importa si no hay espacio, si es pequeño el lugar para tenerlo, o si es una finca.

Los detesto. Me huelen mal, me molesta el ruido que hacen con sus ladridos, me fastidia caminar por la calle y pisar su caca; me duele no poder bajar al parque cuando hace sol para estar allí un rato y disfrutar de los árboles o sentarme a leer, sin el temos de un perro que se me acerca.

Me da rabia tener que cambiar de acera para no encontrarme con un animal que va suelto por la calle, porque su dueño cree que todo el mundo lo debe querer.

Y entonces me pregunto, si también hay muchas personas que están de acuerdo con el sentido de las expresiones que degradan a esa raza: “peor que un perro”, “con cara de perro callejero”, “más perro que…”

Pero finalmente, ¿qué me queda? Un hueco negro entre mi corazón y mi estómago que se agranda como un pozo cuando se acerca un perro, no importa su tamaño o su fiereza. Lo aterrador está en que yo me encuentre a su alcance y él no este amarrado.